Contracción y expansión

El Universo los miraba con petulancia. Ellos dos tenían miradas sencillas.
- Siempre el mismo engreído... – Dijo compungido el bandoneón.
El útero, apoyando una trompa sobre el fuelle, trató de solidarizarse.
- Y no sé porque... si todos somos iguales.
Autor: Hugo Mitoire - Todos los derechos reservados.

