Sectas y Religiones III

Un obispo soñador (Añatuya, Febrero 2006)
El prelado vuelve a su provincia luego de un congreso en la capital. Viaja en colectivo y en el asiento de al lado, tiene como compañera a una joven y atractiva mujer. En ese largo trayecto y luego de la cena a bordo, se dispone a dormir. La muchacha también hace lo mismo. Ya en los brazos de Morfeo (ojo!, hablo del sueño), la mujer percibe –sin discernir si como percepción onírica o proveniente del mundo real- sensaciones de caricias y roces entre sus piernas. Al cabo de algunos segundos (o minutos) de esas extrañas sensaciones, vuelve al estado de vigilia y comprueba la real realidad, la mano del prelado está entre sus piernas. Luego de la denuncia y del escándalo, el cura se ve obligado a dar explicaciones, no solo a la justicia sino también a la sociedad,
- Yo simplemente... soñaba que acariciaba a mi gato.
Amen.
Autor: Hugo Mitoire – Todos los derechos reservados
